Cuantas veces te has hecho esta pregunta, ¿verdad? La ansiedad es una emoción que seguro te es familiar. La sufre mucha gente, sin embargo pocos saben su origen. 

El origen de la ansiedad, efectivamente, es distinto para cada persona, sin embargo hay varios patrones y factores generales que se repiten. Aquí te dejo 4 causas de la ansiedad. Dentro de cada una hay millones de variables y casos diferentes, sin embargo espero que te ayude a dar un primer paso y a saber por dónde empezar a analizarte a ti mismo para encontrar la raíz del problema.

"Si cortas una planta sin arrancar la raíz volverá a crecer"

Mala relación con uno mismo

¿Te has preguntado alguna vez cómo te hablas? ¿Cuánto eres de exigente contigo mismo? ¿Qué tiempo te dedicas exclusivamente para ti? Estas son preguntas claves para comprender cómo es la relación con uno mismo.

Si la mayoría de las veces que te hablas es criticándote o con connotación negativa, si estas desconectado de las señales de tu cuerpo, si sientes que nunca eres suficiente, si no te dedicas tiempo de calidad, etc. No es de extrañar que tu cuerpo empiece a gritar socorro en forma de ansiedad.

Cuando aparece, a menudo utilizamos la comida como recurso para consolarnos y para sentirnos mejor. 

Altos niveles de estrés

Muchas veces relacionamos el estrés con una emoción negativa, sin embargo, el estrés es una respuesta natural de nuestro cuerpo para prepararnos ante una situación compleja. Nos ayuda a aumentar nuestra concentración, motivación y energía.

Pero, ¿qué ocurre cuándo el estrés nos acompaña día tras día de forma constante? Cuando tenemos estrés nuestro cuerpo libera una hormona reguladora, el cortisol. Cuando tenemos estrés prolongado esta pasará a estar en grandes cantidades en nuestro organismo, generando así, efectos negativos.

Nuestro cuerpo-mente, lo interpretará como un peligro y la ansiedad se activará. De nuevo la comida será un recurso para calmarnos y sentirnos bien. 

Dificultades en las relaciones interpersonales

Si nos cuesta expresar lo que sentimos, ser asertivos, decir aquello que necesitamos del otro, etc. Puede desencadenar en un estado ansioso, donde sentimos que nunca recibimos aquello que esperamos. Echando la culpa a nuestro entorno de cómo nos encontramos, evitando así tomar responsabilidad de nuestra situación.

Es entonces cuando la comida juega un papel importante, enmascarando conflictos a los cuales no queremos o no podemos hacerles frente y sintiendo un alivio que con las personas de nuestro entorno y con nosotros mismos no encontramos.

Insatisfacción con mi vida

A menudo hacemos lo que "debemos" o lo que se espera de nosotros y no necesariamente tiene que ser lo mismo que lo que queremos hacer. Esto nos puede generar malestar o disconformidad con ciertos aspectos de nuestra vida, por no sentirnos llenos o realizados. 

Estancarse en la rutina, o estar estancado en una relación o trabajo que no te llenan, puede desembocar en recurrir a la comida para sentirte lleno. 

Como comentábamos anteriormente, el ansia por comer es una señal de nuestro cuerpo-mente, indicando que algo no va bien. 

Sentir ansiedad es una señal de que llevamos demasiado tiempo sin escuchar las necesidades de nuestro cuerpo. Y el síntoma, entonces, aparece como una llamada de auxilio para que así, podamos mirar hacia dentro y cubrir nuestras carencias.

 

 

Espero que este artículo te haya ayudado, 

Gracias por leerme y ¡hasta pronto!