La ansiedad ha sido un tema tabú durante décadas, sin embargo en los últimos años se ha ido normalizando. Son muchas y diversas las causas de la ansiedad y tiene un número similar de manifestaciones. Me aventuro a decir, aunque suene a topicazo, que cada persona es un mundo e interpreta las situaciones de manera diferente y es por eso, amigo mío, que viene la ansiedad: por la interpretación que le da cada uno a las diferentes situaciones.

Hay muchas formas de relajarse y ciertamente cada uno tiene que encontrar la que le funciona.

Como buena sufridora de ansiedad siempre he sido muy nerviosa y calmarme nunca ha sido tarea fácil. Sin embargo tampoco he desistido en mi intento de encontrar el método que me ayudara. Aquí te enumero alguna de las cosas que yo he intentado y cuan efectivas han sido para mí. Quédate hasta el final, que tengo una sorpresa para tí. 

  • Yoga, arte oriental milenario. Es una buena combinación entre ejercicio físico y psicológico. Mueves el cuerpo, pero a la vez te requiere concentración en la coordinación del mismo, lo que ciertamente te ayuda a relajarte. Requiere práctica. Hay quien dice que no empiezas a disfrutar verdaderamente del yoga y de sus beneficios hasta que no lo has practicado al menos durante 6 meses. Vale la pena la espera.
  • Correr o cualquier ejercicio físico que canse, es decir, ejercicio de cardio. Practicar cualquier tipo de deporte siempre es bueno física y psicológicamente. Pero, ¿por qué? Libera las hormonas de la felicidad, endorfinas. Es muy recomendable en casos de depresión y ansiedad ya que ayuda a reducir los síntomas de tristeza, genera sensación de relajación e impacta positivamente en la vida de la persona. Además, practicando deporte incrementamos la producción de noradrenalina, la cual modera la respuesta de nuestro cerebro ante situaciones estresantes.
  • Meditación: aquí no os voy a mentir. Todo el mundo habla de la cantidad de beneficios que tiene e incluso hay estudios que lo demuestran, pero a mi me cuesta mucho. Lo he intentado (quizá no lo suficiente), algunos días mejor y otros días soy incapaz de relajarme. No digo que no funcione, si no que, seguramente, a mi me haga falta más práctica y que no me resulta fácil. Lo cual no significa que no os resulte útil a vosotros. Sinceramente os animo a que lo probéis.

Por el momento estos son los 3 métodos para relajarme que he probado a lo largo de mi proceso con la ansiedad y me he dado cuenta de algo; ninguna de las 3 son técnicas de relajación, son formas de vida. Son hábitos que poco a poco he ido introduciendo en mi día a día y que al final han empezado a formar parte de mi rutina y a tornar mi vida hacia un estilo mucho mas tranquilo y relajado en general. 

Sin embargo, dentro de este nuevo estilo de vida tengo momentos en los que sigo necesitando relajarme y necesito hacerlo de forma inmediata. Para ello, he encontrado una técnica a la que, después de años y años de búsqueda, recurro más que a cualquier otra cosa. La respiración diafragmática.

Una técnica súper fácil y rápida. Consta básicamente de respirar con ayuda del diafragma, estando seguros de que lo que se hincha al coger aire es la tripa y no el pecho. Inspiramos 4 segundos, retenemos el aire 2 segundos y expulsamos 6 segundos. Abajo os dejo un video explicativo por si no ha quedado claro.

Utilizarlo siempre que estéis nerviosos, os aseguro que funciona.

Eso si, no dejéis de buscar los hábitos de vida que a vosotros os funcionen. Esta será la verdadera solución a largo plazo.

 

Un abrazo muy fuerte y ¡hasta pronto!