Seguro que alguna vez has intentado crear nuevos hábitos y has durado una semana. Salir a correr, ir al gimasio, comer sano, meditar... ¿Cuántos de ellos se quedan en la lista que haces en Enero para el año nuevo? ¡Este año es el año, me voy a poner cachas!

Lo cierto es que empezamos con mucho ánimo y de verdad queremos hacerlo, pero la motivación se nos va desinflando como un globo a medida que pasa el tiempo. 

Vemos y leemos un montón de consejos sobre como incorporar hábitos a nuestra vida, listas interminables de cosas que hacer para que esos hábitos se queden con nosotros. Piensa en por qué quieres hacerlo, relacionalo con otro hábito, ten presente la recompensa etc Todo esto está muy bien y seguramente funcione si eres capaz de ponerlo en práctica, pero seamos sinceros... son demasiadas cosas a tener en cuenta para las que hay que tener tiempo. Yo creo que todo es mucho más sencillo, si te quedas te lo cuento 👇🏼

¿Por qué no soy capaz de crear nuevos hábitos? 

Tiempo y esfuerzo, esa es la clave. Normalmente desistimos porque apuntamos demasiado alto. De tener una vida sedentaria, queremos pasar de repente ha ir todos los dias 1h y media al gimnasio lo cual nos supone una inversión muy grande de tiempo y no va a resultar fácil para nuestros músculos. 

Con todo esto es normal que desistamos y tiremos la toalla a las 2 semanas. 

El método de los mini-hábitos

Es el método a prueba de perezosos, fácil y rápido. Cómo te estarás imaginado un mini-hábito es la versión mínima de un hábito, como por ejemplo fregar 1 plato, hacer 1 flexión, caminar lo que dura tu canción favorita, meditar solo 60 segundos, leer 2 páginas de un libro etc

Este método se basa en 2 principios. El primero es que te requiera tan poco esfuerzo y te quite tan poco tiempo que sea imposible no hacerlo y el segundo es aprovechar que, muchas veces, cuando empezamos una actividad no queremos parar de hacerla. La palabra hábito trae implicito la constancia y la duración en el tiempo, así que el objetivo es que este nuevo hábito sea parte de nuestra vida. 

Pero, déjame que te lo explique con un ejemplo. Imagina que quieres ponerte en forma y te pones como objetivo hacer 25 flexiones al día. ¿Tu crees que las harías todos los días el resto de tu vida? Seguramente no, habrá días que estes cansado, otros que no tengas tiempo o seguramente te desanimes al principio porque ni seas capáz de llegar a ese número. 

Sin embargo, si hacemos la versión mini de ese hábito y tu objetivo fuera hacer 1 flexión al día, ¿Crees que podrías hacerlo todos los días el resto de tu vida? Es un número tan ridiculamente bajo que, si te lo propones, es imposible no hacerlo. 

Ahora bien, este método requiere que sigas 4 reglas y que nunca, nunca te las saltes

  • Tu cuota diaria debe ser ridículamente baja. Algo que sea IMPOSIBLE no hacer porque requiera un esfuerzo y una inversión de tiempo mínima. El truco está en que no sea  intimidante, que no haya escusa, que si es el peor dia de tu vida puedas hacerlo.
  • Aprovecha los días de inspiración. La inspiración es un reglalo. Los días que te sientas con ganas y quieras ir mas allá del mínimo no te frenes, aprovechalos, rompe tu record.
  • No falles ni un solo día. Esta regla es simple.
  • Aprende a sentirte satisfecho. Vas a tener días malos. Esos días recuerda que tienes derecho a cubrir el mínimo y sentirte tranquilo.No te exijas más, es la clave para que este método funcione. 

Como dice James Clear en el Best Seller Hábitos Atómicos - Si mejoras un 1% en algo cada día, al cabo del año habrás mejorado aproximadamente un 37%. Es el poder de los pequeños cambios sostenidos en el tiempo.

Si te ha gustado este artículo y quieres saber más acerca de los hábitos y de como incorporarlos a tu vida, abajo te dejo el libro con el que yo empecé todo el proceso de adquirir hábitos que pudiera sostener en el tiempo.

¿Cuál va a ser tu primer MINI-HABITO? 💪🏼